Mi escape mental

Regrese...ya estoy de nuevo, plagada de rutina, de tecnología, respirando una ves mas el maldito aire contaminado de esta enorme Buenos Aires. Ya llegue y otra ves escucho el teléfono, las responsabilidades, la gente, ellos, yo, lo mismo de siempre. Ya llegue, pero estuve de viaje, físico, mental, temporal, espacial o como fuere....me fui, no estuve, estuve, no era yo, y era. Es complejo de explicar todo esto, por que llegue hace unas horas, y todavía estoy allá...además ya estoy atormentada de información, de personas y de “cosas”. Y la verdad, siento que cambie muchisimo, siento que en Mar del Plata deje una Nadia, y traje otra, que soy yo misma pero con muchas cosas nuevas y positivas, la mayoría. Me siento mas madura, mas humana (en el buen sentido), conocí muchas personas, conocí cosas nuevas que no conocía ya sean materiales o espirituales, conviví con gente diferente a mi y eso me llevo a conocerme mas a mi misma, cosa que creo muy importante en mi evolución. Además siento que crecí con mi pareja, cambie o mejor dicho modifique algunos pensamientos y acciones habituales mías.....no se si todo lo que hice o pense es bueno o positivo, pero hice lo que sentí, siempre. Y ahora, sentada frente a esta maquina, cierro los ojos y recuerdo el mar...mi pasión, mi amor eterno, el mar.....siento el frío de la brisa de la madrugada, cuando las olas golpeaban con todas sus fuerzas las rocas y hacían estallar varios metros sus frías aguas, esparciendo espuma por todos lados. Además, siento la tranquilidad que me transmitía el mar las pocas veces que pude verlo, definitivamente el aire de este viaje me refresco el alma, en realidad desde que nací el mar se conecta conmigo de una manera muy especial. No se si será por que mi signo es de agua o por que en algún otra vida tuve alguna relación mas cercana con el mar, pero me apasiona.
También extrañe, a mi familia, a mis amigos, a mis almas mellizas que deje acá....pero por momentos me acordaba de que ellas estaban dentro de mi alma, entonces ya no sentía un vacío tan grande, si no que el calor de sus almas me abrigaba ante las bajas temperaturas de este viaje. Cada ves que me sentía mal por algo, o que extrañaba mucho mi vida habitual, recordaba que en unos pocos días todo volvería a la normalidad, y que tenia que disfrutar este viaje, este cambio de aire, de clima, de casa, de familia, de todo lo que me rodeaba. Los últimos días ya quería volverme, y ahora que estoy acá, siento que necesito el mar, el aire, los arboles, la tranquilidad......pero así es el ser humano. Cuando tiene lo que quiere, ya no lo quiere, no sabe valorar lo que tiene en su momento, siempre quiere otra cosa y cuando la tiene, ya no la quiere si no que extraña lo anterior.
Igualmente, estoy feliz de haber disfrutado al máximo mis días en la costa, aunque el clima (meteorológico) no haya sido muy bueno, estoy feliz de haberme conectado tan de cerca con mi amor, estoy feliz de estar de regreso, con mi gente, con mi compu y hasta con mis problemas rutinarios, por que la vida es eso.....un viaje diario....que cambia a cada segundo, que muta, que se transfigura…es un viaje que hay que disfrutar en cada momento, por que no sabemos cuando llegaremos a la terminal. La vida es una sola, y cada aguja que se mueve, no vuelve...eso es la vida un viaje eterno.

N.P.S
01/02/05

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