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INDICES ESCRITOS 2006

INDICES ESCRITOS 2006

Nota: Los textos con asterisco son los destacados.

Mejor que nunca, igual que siempre
Perfect day
Inter nauta
Mi.basta.mucho.yo **
Desvarios logicos ** (Para Fernando Peña)
Edad del sol
Calle Convension
Espejo en mis pupilas
El Reloj
Cuerdas Flojas
Rebotando al cielo
Memorias enterradas
Trazando insomios **
Gente disfrazada de gente disfrazada de gente
Sexo con fantasmas
El humo de la noche
Volubilidad eterica **
Colores en tus pupilas
Caminando **
Silencio
JUAN **
Ciclotimia en caida libre ** (Para Fernando Peña)
Comprendiendo la noche
Por que me gustas **
El dedo acusador
La con-fusion esta clarisima **
Divagues nocturnos Delirios lunaticos **
Reconexion
Arbol o pajaro
La inquisicion
Con pasion **
Nadia y el Mar
Nuestra Energia
Destino final

Mejor que nunca, igual que siempre

El viento me acaricia y a veces yo ciento que me rasguña. ¿Como algo tan hermoso, calido y natural como el viento puede destruir países enteros? Por que la mano del hombre esta en el medio, si lo se, no hace falta que usted me lo responda caballero. La tierra se defiende, como ser vivo que es y me parece perfecto que así sea.
No se de donde proviene esta música, pero se que no es de tu piel. Igual esta empezando a enloquecerme (si es que yo no estaba loca desde antes).
Me siento rehén o más bien recompensa.
¡¡¡Es mi instinto celestial, aquel que ya no puedo controlar!!!
Leí por ahí, que demasiada luz o demasiada sombra no dejan ver. ¿Qué puedo yo hacer, si me han desterrado de la tierra? ¿Qué puedo hacer si ya eh comprobado que no pertenezco a este mundo? (Sin embargo estoy acá con una misión y seguiré luchando por ella, hasta el final de mis días).
-- ¡Oh Padre no me abandones! Se que no lo harás, pero igualmente te lo recuerdo --
Lo posible ya lo hice, lo imposible lo estoy logrando.
Necesito doctor el resultado de mi ADN espiritual para poder seguir, para poder confirmar mis sospechas, mis…. “dones” ¿Cuál es mi origen? ¿Por qué no me avisaron antes?
Yo sigo corriendo en esta ruta sin mirar atrás, por que mirando atrás quizás me resbale. Quizás me caiga y me fractura una pierna. Capaz me parta la cabeza contra una roca y ya no recuerde quien soy. Igualmente, la información nadie podrá sacarla ya de mi alma.
-- Tienen mi cuerpo, pero no mi alma --
Ahora esta canción, que me recuerda a ella…o quizás a mi en otra época, otro siglo, con otro nombre y en otro país.
Sentir tan intensamente la vida, te hace amar la muerte. Darte cuenta de que la muerte es parte de la vida y que no es ni el final, ni el principio. Como nosotros. No somos el final, o el principio, o vivos o muertos. Simplemente “somos” y ya con eso, estamos limitándonos a ser, cuando también no-somos.
-- Highschool Lover --
Estoy como escondida, detrás de estos anteojos. Yo no quiero esconderme, se sabe. Y cuando estoy detrás de ellos, siento que me falta el aire, por que me siento encerrada. Siento límites, los vidrios limitan entre el mundo y yo. Y solo queda un pequeño espacio entre ellos y mis ojos. Pero ellos quieren ver más allá, ven más allá. No les gusta, no me gustan, no nos gustan las limitaciones. No dividamos, no limitemos, las fronteras son para los países.
-- Paren el mundo, ahora me quiero bajar --
En realidad, estoy tan adentro del mundo que justamente por eso estoy fuera de el.
Adentrada, introducida, empaquetada, insertada, introyectada, infiltrada.
-- Si fuera libre, podría salir del mundo --
¿Y es que quien no sale de el? ¡No se dan cuenta, que el mundo no existe!. No es “mundo” simplemente “es”. Y esas comas, que parecen personas saltando o corriendo, capaz sean gotas de agua, almas rehenes de la piel.
Luego las escaleras, esas escaleras que me elevan, las mismas que antes me llevaron en picada con el otro, con el fuego, con el calor y el rojo de la sangre. Me siento feliz por haber pasado de tan abajo, a tan arriba. Si no hubiera descendido con el ascensor al subsuelo, jamás hubiera podida llegar a la terraza. Gracias por eso.
Todo es lo mismo. El cambio esta en nosotros, no en lo exterior, no y no. En nosotros, adentro nuestro.
-- Yo conozco la salida de emergencia que nos salvara --
Igualmente, no me sigan.


(Si yo no fuera yo, no se si yo lo haría)

N.P.S
28/12/05

Perfect Day

Es un día perfecto
Perfecto para el sol que se esconde
Perfecto para matar a alguien
A ese alguien inmortal
A ese ego espiritual
Que todos poseemos
(y yo no soy la excepción)
es el día perfecto
quizás
para decirte la verdad
a el, a ella
y a vos también.
¿Cuando será el día perfecto para que yo misma
Me diga mi propia verdad?
Y la digiera
Y la transporte
A otras dimensiones.
Donde ellos
Ellos me esperan.
El violín sin cuerdas.
El viento sin hojas.
El invierno seco.
El frió húmedo.
Es el día perfecto
¿Para encontrarme a mi misma?
Alguien me va a necesitar
Siempre es así.
Casi sin querer
Se que es el día perfecto
Por que la canción me esta cantando.
Me dice que yo puedo
Me dice que siga adelante
Aunque mi corazón se enfrié
Debo seguir.
Por que la inmovilidad, la odio.
La detesto.
O quizás ella me detesta a mí.
Ahora que lo pienso
Es la luna.
Y los astros
Que marcaron mi destino.
Por que si nací ese 2 de marzo
Piscis
La luna
Mi alma
Y vos.
Me voy a desenredar.
Si alguien me encuentra.
Pellizquenme.
A ver si logro despertarme.
Negro.
Telón.

N.P.S
06/01/06

Ínter nauta

Me enrede.
(Me desenredo)
Trato de entenderme pero, a veces, me cuesta tanto. Es fácil hablar cuando las cosas no le pasan a uno, es fácil escuchar y aconsejar, cuando uno tiene el corazón entero y aun le queda algo de razón.Esa mentira te hace feliz, me dice Charly de fondo.Quise quedarme pero me fui…si me fui y aun no entiendo bien por que. No entiendo por que compro cosas que no uso, y no compro las que necesito.No entiendo por que sigo al lado de personas con las que no quiero estar. ¿Será por el miedo a lastimarlas? - me pregunto -No entiendo por que nunca entiendo, y nunca me entienden. Seguramente, como muchas veces pensé, será que yo no entiendo a los demás.¿Que clase de psicóloga sere entonces?.Ahora Charly me dice, cuando el mundo tira para abajo es mejor no estar atado a nada. ¡¡Que cierto!!. Yo no quiero estar atada a nada, a nadie, solo ser yo y si el mundo tira, yo se que no tengo equipaje pesado ni nada que devolver, ni nada de lo que deba arrepentirme. Al fin al cabo, como dice Bucay, el canal de parto y el ataúd son lugares para una sola persona. Si, pueden desaparecer. Todos pueden desaparecer, aunque estén a un metro, aunque estén a kilómetros. Eso demuestra, una vez mas, que el espacio no existe y el tiempo tampoco. Si yo siento al Cerro Macho dentro mió, y sin embargo a seres que estan al lado mío, los siento a kilómetros. Nada es real, todo es ilusión, sueños y nosotros los corremos, nos cansamos, nos caemos… ¿Para que? ¿Sirve de algo? Por que buscamos las cosas reales, por que no escuchamos nuestro corazón, por que nos cegamos? ¿Por que tratamos de buscar siempre la comodidad, la facilidad? Después nos quejamos de la rutina, de la monotonía…¿Pero que hacemos para cambiarla?.Tremendo. Es tremendo abrir los ojos y darse cuenta de las cosas, del mundo, de los seres. Es tremendo oír, ver, sentir, tantas pero tantas cosas y no poder plasmarla y no poder….introyectarlas…y no poder ¿Escribirlas….?. Uno termina volviéndose loco y poniéndose mails raros con apodos raros, que solo un par de cuerdos delirantes entienden. Solo un par.Que limitado, limitadísimo nuestro lenguaje. Que pobre nuestra comunicación. Chateando horas frente a pantallas, como si por ahí podríamos ver el brillo en los ojos de otro ser humano, como si pudiéramos olerlo, escuchar su respiración y hasta casi tocarlo. ¡¡Que frialdad mas deprimente!.Y sin embargo, todos estamos globalizados, intercomunicados y si un chino se tira un pedo, en el mismo segundo ya se entero el Planeta Tierra, todo. ¡¡Y dentro de poco, hasta vamos a poder olerlo!! Realmente repugnante.Eso…eso es malo y es bueno, como todo. Pero el hombre siempre tiene que hacer las cosas al revés y no aprovechar el lado positivo. ¿Siempre todo tiene que ser así? ¿Por que? ¿Por que nos autodestruimos? ¡¡¡Hay que subirlas las escaleras, no bajarlas!!! ¡¡¡Hay que encender las luces, no apagarlas!!!. ¿Tan difícil es? ¿Que parte siguen sin entender? Ahora Charly dice, oh juremos con gloria morir….Con Gloria, con Ana, con Pedro, la muerte no existe. Ni el tiempo. Ni el espacio. Ni vos. Ni yo. Ni estas letras. Ni esta computadora. Ni mi perro que me esta mirando. Somos almas. Somos luz. Somos divinos. Somos lo que somos, aunque no nos demos cuenta. El problema, señores, es que es mas fácil "no" ver la cosas como son. Entonces usamos la famosa, negación seguida de la evasión y todos simulan, o bien simulamos ¡¡¡Ser felices!!!. ¿Y la careta? No sirve, no sirve de nada. Eso sábelo Nadia y sépanlo todos. Si, ya lo saben y yo ya se que lo saben pero igual lo repito.

"No me digas mas palabras nene, yo me voy de aqui".

* Si luchaste x un mundo mejor y te gustan esos raros peinados nuevos, no quiero ver al doctor! solo quiero ver al enfermo! *

N.P.S
14/02/06

Mi. Basta. Mucho. Yo.

Siempre tuvo esa tendencia al delirio total – Brida -
Abrí los ojos y me vi.
Mis imanes, mis mentiras
Mis trampas y mis caídas.
(Como en sueños intentaba ser, el centro de algún universo, enfermando a bocanadas reviviendo a multitudes que la aman. Silvina Garre)
Estoy peleada conmigo, enojada conmigo. Estoy a contramano de mi misma y lo único que logro es chocarme todo el tiempo con los demás.
No puedo pensar, por que me enredo. No puedo crear, por que mi energía esta en cortocircuito. No puedo encontrar los límites….
(Solo consigo entender las cosas simples, después que me enredo con las complicadas. Brida)
Siento que me excedo, y esto no es novedad en mí, lo hice toda la vida.
Me desbordo, me entrego, me enfermo, me desespero, me vuelvo loca, idealizo, doy tanto pero tanto que ya no se quien soy. Y fusiono lo que es mío, con lo que es de los demas. Y cuando quiero separarlo, ya es demasiado tarde.
(..lo tengo todo, todo. Y lo aprecio, pero desde que era niño odio a la gente en general…solo porque a la gente le resulta fácil relacionarse y ser comprensiva. ¡Comprensiva!. Solo por que amo y me compadezco demasiado de la gente…Kurt Cobain)
¿Por qué no puedo controlarme? ¿Cómo puede ser que sea tan dominante, pero que no pueda dominarme a mi misma?.
Siento que lastimo a los demas, siento que me lastimo yo. Y estoy harta. Harta de no entender y harta de que no me entiendan. ¿Qué pasa entre ustedes y yo? ¿Qué es lo que se rompió o que es lo que nunca estuvo?.
¿Por que amo tanto a todos, que término siempre sin amar a nadie?
(Quizás para ella el amor, fuese una forma desconocida de guerra. Brida)
¿Por que termino siendo siempre yo la que cierra las puertas, para luego volver a abrirlas?
(para equivocarse una vez mas, y aprender, y sangrar, y sufrir, y crecer…para abrir nuevamente otras puertas y volver a hacer lo mismo, casi como si lo disfrutara.).
¡Es algo así, como si yo fuera la carnada de mi propia caña! (mientras yo estoy pescando). Una vez que pesco lo que quiero, lo disfruto, lo amo, lo idealizo, me obsesiono, me fanatizo, es lo mejor del mundo, es mi esposo, el futuro padre de mis hijos, es único, increíble, no hay otro, es mi mejor amiga, mi segunda mamá, etc etc y un sin fin de “etc”.
(Estas demasiado preocupada por las personas, ellas son un espejo de ti misma. Brida)
Luego, esa presa empieza a mostrar otras cosas, o más bien, yo empiezo a verlas cuando se me cae todo lo anterior que yo misma deposite. Ahí, justo en ese punto casi invisible (del cual todavía no logro percatarme) es cuando todo empieza a desmoronarse. Me siento mal. Lastimo. Hiero. Me malhumoro. Me pongo pesada, forra, no tengo paciencia, maltrato, esquivo, huyo, evado, niego. ¿Por qué?
Quiero cambiar. Necesito cambiar. Tengo que cambiar.
(Y sigo intentándolo, creeme Señor, pero no es suficiente. Kurt Cobain).
Después lo demas me dicen, que es mi energía, mi liderazgo, mi dominancia, que soy un imán, que es mi personalidad, que domino, que hago y deshago a mi manera. Entonces, yo les pregunto: ¿Qué onda personas? ¿Por qué siguen, siguiéndome? ¿Por qué ustedes mismos aceptan y me cuentan, lo que sienten que yo irradio, pero a la vez no le alejan de eso? Es como un círculo vicioso, o un juego bastante cínico. ¿Acaso les gusta o les sirve?
(Ustedes siguen aquí, alimentándose de mi ¿Y si yo me muero? Cordera).
¿No hay nadie acaso que me ponga un limite? ¿No hay nadie que toque mis puntos débiles y me diga las cosas en la cara? A ver si me explico... No es culpa de ustedes, no es culpa mía, es culpa de ambas partes. Pero también se, que la culpa no es del chancho si no, del que le da de comer.
(…aun cuando todavía fuese joven y estuviera fascinada por las cosas y por las personas…Brida)
Y lo mas triste, es que yo no quiero ser así, ósea, no quiero dominar ni quiero ser el centro, ni quiero ser lo que muchos piensan que yo disfruto de ser, por que realmente a pesar de tener beneficios, también sufro. Y la mayoría de las cosas que hago, las hago sin darme cuenta es decir de manera inconsciente e involuntaria.
(Necesitaba ayuda y comprensión, porque también ella sabia historias que no podía contar a nadie. Brida)
Y ahora, últimamente, siento que no puedo controlarlo. Por eso me gustaría irme. Huir. Escapar. Lejos. Sola. (Viajando del jamás al que se yo. Sabina)
Pero hay un problema, no se puede huir de uno mismo. (Para volver a nacer, hay que morir.) Por eso, prefiero lastimarme yo sola y fanatizarme con una palmera y dejar de apasionarme con las personas, con el mundo, con vos, conmigo y con todo lo que me rodea.
(Iba corriendo tras de lo que creía. El problema era que cada día creía en una cosa diferente. Brida)
Se me desborda la energía y siento que no puedo controlarla…..y me parece increíble y casi mágico, la fuerza que ella posee para plasmarse en las personas. Para convencer. Para atrapar.
Ya no se si necesito un psicólogo, un psiquiatra o un exorcista. Quizás, probablemente no necesito ninguno de ellos. Pero si se, que ustedes pueden salvarse.
(…no puedo superar la frustración, la culpa y la hipersensibilidad hacia la gente. Solo hay bien en mi, y pienso que simplemente amo demasiado a la gente. Tanto, que eso me hace sentir podidamente triste. El típico piscis, triste, sensible, insatisfecho ¡Dios mío! ¿Por qué no puedo disfrutar? No lo se…Kurt Cobain)
Mi único miedo, el único que tengo, es el miedo de volver a caer. El miedo al pozo oscuro, sepulcral, frió, horrible en el que estuve tantos años sumergida. Sé que no puedo, pero a veces siento como si me estuvieran llamando. Es que no, no puedo bajar, ya no.
(Soy una criatura voluble y lunática. Kurt Cobain)
Por otra parte, una vez dije que fue tanta luz lo que me hizo usar anteojos negros. Y esto, sabia, que me iba a pasar. Todos los cambios, tienen sus polos. Me lo advirtieron pero yo no estaba preparada. (Mordí el anzuelo una vez mas, siempre una ilusa. Los Redondos)
Y pienso en mis amigos (Que no son pocos, ni son buenos, pero son mis amigos. Rodrigo Bueno) y pienso en mis amores (De todo lo que conocía hasta ahora el amor era lo mas difícil. Brida) y sigo pensando, mientras el reloj parado, sigue acertando la hora, dos veces al día. Eso demuestra, una vez más, que nada esta errado en este mundo y que todo tiene una causa. Seguramente, esto también pasara, lo se. Sin embargo, no puedo evitar preocuparme. Y sé que me servirá como experiencia, para seguir creciendo, aprendiendo y subiendo la escalera. (Haz que yo sea lo suficientemente humilde para aceptar que no soy diferente de los otros, Señor. Brida).

Que así sea.

N.P.S
28/02/06

° Desvaríos Lógicos °

Para Fernando Peña
° Desvaríos Lógicos °

El criminal no hace la belleza;
él mismo es la auténtica belleza. Sade *

Me descompongo. Me indispongo.
Me deterioro. Me desarmo.
Me irrito y sangro.

Si quedara tiempo que perder...el tiempo que no existe, que no es.
Sin embargo, él sigue sin entenderme. Sigue sin escucharme, sin mirarme, sin darme oportunidad alguna de poder mirarlo a los ojos, en un tiempo eterno, en ese tiempo que no es, y que no será. (Love is all, all my soul
You are my playground love). Si, de angustia se mucho, demasiado quizás. También, soy experta en fanatismos y depresiones, pero esto es completamente diferente. Corresponde a otra dimensión, por que sus raíces son la esencia de nuestra misión. No se si venimos de la misma estrella, o vamos al mismo sol, solo sé que vos sos yo y que yo, soy vos. (S.O.S save our souls). Esta trágica manera de vivir, esta triste felicidad, te encanta…no lo niegues. A mi también me encanta, sangrar debajo de cada palabra tuya, pero ya no creo poder soportarlo. Se me sale la pasión por los poros, por tus poros tan perfectos, tan lúgubres, tan mágicos. Me movilizas. Tanto, pero tanto, que nunca en tu vida vas a poder darte una idea. Si mi piel hablara, si la tuya la escuchara…si tus ojos me miraran, se encontrarían. Y nos daría miedo, y todo seria diferente, y yo no estaría enloqueciendo. Pero eso no paso, no va a pasar. Por que yo seguiré siendo una dama pintada en el cuadro del museo, al que nunca fuiste. Siempre voy a ser el cuadro que no viste.
Mas tarde, tomo una cuerda, aquella que dibuja mi risa. Me introyecto y te encuentro. Estiro la mano, pero no llego y me pregunto, porque no fui capaz. Vencer mis propias miserias, mi propia mugre y mis propios fantasmas, para llegar a vos, para llegar a mi. Para llegar, y mirarme – y mirarnos – para tocarte –y tocarnos – para volar –y volarnos - . Y vos que seguís sin entenderme, y yo que ya no tengo mas lagrimas. Y ambos, que merecemos, esto. Yo cada vez parecida mas a tu madre, a la muerte, a la raza.
¿Por qué Dios no me hizo muerte? Para poder seducirte y jugar con vos, como ella lo hace. (Por que la muerte, que es celosa y es mujer, se encaprichó con él y lo llevó a dormir siempre con ella). Por que es tan fuerte todo esto, por que se me sale el alma del cuerpo y se me cierra el estomago cuando te veo, cuando respiramos el mismo aire, cuando estamos a metros. Y yo, pobre desgraciada, sigo sintiendo que estas a kilómetros, a galaxias, a años luz.
Por que si de allí venimos, allá vamos, no tengas dudas. Y yo te voy a llevar conmigo, por que amo desafiar al diccionario, con la palabra “imposible”. Por que aun, sigo confiando – y creo por que lo sé – que Dios no se equivoca. Es tan difícil, mi amor, tan difícil explicar lo que pasa mi mente, por mi alma, por mi garganta, por mis células. Si pudiera darte un cofre con mis lagrimas, para que ellas te hablaran, quizás me entenderías. Si pudiera pasarte mis pensamientos a través de mis pupilas, ellos hablarían mejor que yo. Cualquier parte de mi ser lo haría mejor que yo. Digo esto, por que yo, tengo vergüenza, tengo pudor, tengo miedo, tengo casi pánico. Y te amo tanto, tanto que me enfermo y te juro que no puedo parar. Es como un avión a pique y se que no te tengo que ir a ver mas, y sin embargo ahí estoy. A dos metros tuyo, con las lagrimas atragantadas, con el alma al desnudo, con mi pelo de ceniza y mis alas bien guardadas. Y vos, no te das cuenta. Y vos, que te crees tanto, no te das cuenta. Y yo sigo yendo, con la impulsividad que me caracteriza, con mi olor a sahumerio y mis carteras gastaras, sigo yendo.
No encuentro la forma de canalizar todo esto, no encuentro la manera. Por que no soy una mas, por que no necesito un autógrafo, ni necesito al actor que vive con vos. Necesito a Fernando, al niño de la fotografía del hotel. A eso busco, no a vos. Es que no entendes?. ¿Qué tengo que hacer?. Que mas tengo que hacer Señor!! Nada es suficiente con este desgraciado! Y por mi mente pasan tantas cosas, tantos finales, tantas tragedias. Y se me eriza la piel de solo pensarlo. Me duele la sangre, veo con los labios, oigo con los ojos. Mis sentidos no me escuchan, no puedo manejarlos. Todo se entremezcla en una nebolusa de locura, ansiedad y pasión. Todo por una misión. Todo por la creación. Río en el pañuelo, lloro a carcajadas pero cierro las puertas de mi rostro, para que no digan luego que aquella mujer enamorada fui yo.
¿Hasta donde es capaz de llegar la devoción, la empatia, la adoración?. ¿Cuál es la frontera que separa, estos sentimientos, del odio? Y si todo se da vuelta...todo cambia, se transforma, se muere y renace. Quizás esa la forma de escapar, tengo que convencerme, tengo que lograrlo para dejar de quererte de esta manera enfermiza, insana y siniestra. ¿Cuál es la receta Señor para ir en contra de mi misma? ¿Dónde esta el freno, donde están los limites, que no veo? (Acaso los hay?).
Energía. Vida y paz. Yo. Vos. Él. Ella. Nosotros. Amor. Odio. Trasgresor. Dócil. Vulnerable. Rejilla. ¿Qué son las palabras?. Que manera mas pobre, absurda y vacía de comunicarme con vos Fernando! Por que no dejas que te abra mi alma a través de mis ojos…por que?.

Ella es una prueba más
de que la libertad absoluta
de la criatura humana es horrible
Alejandra Pizarnik

N.P.S
26/03/06

Edad del Sol…No, mejor Sol edad.

Una vez mas, camino por las baldosas de la fría soledad.
Aquellas que escuchan resonar mis pazos en las noches, en los días y en cada mañana.
Aquellas que ya me conocen, casi más de lo que yo misma puedo re-conocerme.
Y él un pedazo, una porción, de mi soledad menguante.
Y yo, siempre sola, siempre aparte, casi como si no perteneciera a este mundo.
El olor a hierba, a pasto mojado, a humedad…
Y la luna, tan redonda, tan perfecta, tan cuajada.
…tan carnívora...
Me devora y me hundo. Paro. Subo. Agarro la mano de alguien y apretó tanto, que termino soltándola. Y se va. Y me voy.
Es el mismo, eterno, ciclo de siempre.
Y de nuevo, acá estoy. Yo con mi otro yo. Otros yoes. Tantos yoes.
Y mi teoría de la soledad, que me resuena como un bandoneón gastado como un piano desafinado, como el chelo del subte.
Como la orquesta en la que nunca estuve.
Como la jaula donde nunca me encerré, ni quise encerrar.
Y los dedos, tan largos, tan humanos, tan dedos…
me recuerdan, que tengo que salir a buscarme y encontrarme.
Y corro, cuadras, vidas, mares, oceanos, galaxias, pestañas…
Y siempre cuando me hundo, veo que mi sombra, es la que me tira el salvavidas.
¡Por suerte siempre hay alguien! (Susurro por lo bajo, para que los demás no escuchen).
Lo más gracioso, es cuando todos te dicen que si estas triste, vallas a ver al payaso plin plin. Ese payaso, que despierta la alegría de grandes y niños. Ese payaso que devuelve la felicidad olvidada.
Pero claro, nadie entiende, que ese payaso…
Ese mismo payaso…
Soy
Yo.


“Yo no sé de pájaros
no conozco la historia del fuego.
Pero creo que mi soledad debería tener alas”
Alejandra Pizarnik

* N.P.S *
03/04/06

Calle convención *

Calle convención *

La puerta de su cuarto
Era angosta y bastante alta.
Lo suficiemente alta, como para mi.

Es angosta..
quizás pocos puedan pasar.
- Pensé -

¿Yo, pase? ¿Yo, pasare?.
Su mundo tan lleno de letras.
Y su cara, tan llena de arrugas,
A pesar de ser un niño.

La 202, sin el 0 es 22.
Y su frágil mundo,
Casi tan frágil como sus dedos.

Y su olor a sahumerio,
Mezclado
con viejas camisas celestes del pasado.
Antonio Cisneros y dulces productos.

Sus sabanas gastadas y yo…
Yo tan pálida y marrón.
Y las chinches en la pared,
En su corazón
Y en el mío.

Tantos agujeros
Baches, vacíos.
Que si…
Si pueden llenarse.
Con nuestro sudor tan solo,
Por efímeros momentos,
Donde ambos, somos solo dos caras
De una misma moneda.
Solo.
Dos.
Caras.

Telón.

N.P.S
9/4/06


* del tema músical de Jaime Roos.

Espejo en mis pupilas

¿Cómo delinear el sutil limite que divide un mundo del otro?
¿Estuve loca alguna vez? ¿Desde que perspectiva y sobre cuales, y cuantas, variables puedo auto plantearme esto? Me preguntaba, me pregunto y me preguntare, casi eternamente.
El amor, el Arte, la inocencia, el veneno, la oscuridad, la muerte, la mar…
¡¡Oh Dios mío!! ¡¡Cuantas musas hay en este mundo!! ¿Cómo dejar de escribir?
Más aun, en los otros mi Señor ¿Cuantas mas habrá por descubrir?.
De hecho, me pregunto, si lo haré…. (Me volveré loca entonces?).
Hoy me mire al espejo. Mire mis ojos y mis pupilas (Oh si debo confesarlo) me dieron miedo. En ellas pude ver el brillo, y todas aquellas cosas que los mortales dicen que ven en mi, pero también vi la sangre…(Quizás ellos no, no aun).
En ellas pude ver mi infancia, tan inocente, tan responsable.
Mis cartas de amor incondicional hacia mi madre, los sentimientos plasmados de una manera tan sincera y transparente, que intimidan
espantan
entierran.
Es que aun, aun yo no sabia que en la vida la gente usaba mascaras. Yo creía que el mundo era rosa, que los cementerios no estaban tan llenos y que las personas, eran eternas (Como los sentimientos.). Yo suponía, que un te quiero y un te amo, eran reales. Tal vez, no había vivido lo suficiente, para encontrar la verdad detrás de cada palabra.
Creía que el amor y la paz, debían ser los reyes de este y de todos los universos.
Entonces, seguí mirándome en el cristal….mis pupilas se transformaban, se dilataban. Me estaban queriendo decir algo, pero aun, no podía dilucidar su mensaje codificado.
Y ya no quise mirar por que sentí desesperación y ansiedad, por que sentí ese escalofrió que recorre la espalda, y ese nudo justo en el estomago que anuncia que algo, no anda bien.
Fue entonces, cuando en el espejo me vi. Yo no buscaba a nadie, y me vi.
Comenzaron, mis ojos, a llenarse de lágrimas. Por primera y única vez.
Sentí en mis labios, el gusto de la sal, de la angustia, de las tristezas y miserias ocultas, que todo ser humano posee. Ese olor a mugre y a oxidado, de nuestras viejas memorias.
Cense en mi vida intrauterina, en mi mundo externo también y en mi enredada cabeza.
Casi las pupilas se me empezaron a revolver, a enmarañar.
- No, no otra vez – grite en un silencio espantoso. Y de fondo, James Newton Howard, quien me acompaña, mas seguido de lo que debería.
Y mis labios, los mismos de siempre. Partidos por el frió, pero rojos de pasión. Y mis pómulos, tal vez los de otra vida.
Pero fue entonces, cuando observe fuego en mis pupilas, que me aleje del espejo.
Caminando en reversa, opto mi espíritu en dar marcha atrás, cayendo así sobre la cama.
Sobre mis escritos, mis cartas con sangre, mis dibujos delirantes, mi hábitat salvaje.
Todo mi arte desparramado estaba! Toda mi brillante creatividad en mis pupilas, en mis manos tan pálidas y cortas. ¿Por qué señor nos condenas a seguir latiendo, en un mundo huérfano de amor?. ¡Y no! No es que no vea salidas, por que se que las hay. Pero a veces, todo es tan efímero, y más en esta tarde.
Miro por la ventana, general paz. El ruido de las ambulancias, de los autos, de la urbanidad…me envenena. Anhelo el silencio de los Valles sagrados, de los ríos secos, de las hojas perennes. Y la mar, siempre ahí, como llamándome, como acechándome, esperando que algún día tal vez, me entregue.
Tan silencioso es su llamado que solo puedo oírlo en estos momentos, donde lo externo y lo interno no tienen limite, donde la locura y la cordura, se abrazan en un tibio degrade.


(…mecánicamente se retira y se acurruca en la cama, con una botella de agua caliente, para abrigar su alma. En ese momento, ella también, es vulnerable…) *

N.P.S
24/04/06

* del texto Realidad y Juego de Winnicot

El Reloj

- Mi error, fue vestir de gris, al príncipe azul -
Dijo ella, y se retiro. Tal vez, para siempre.
El portazo sono como un signo de interrogación.
La puerta entreabierta de su cuarto, en penumbras, mostraba un cuadro, ya conocido.
Unos cuantos libros de psicología, una vieja bufanda gris y una mezcla un tanto nauseabunda, de sahumerios y cigarrillos baratos.
Y detrás de todo eso, su mundo, tan suyo, tan solitario.
(Pero tan narcótico y adictivo).
Intente traspasar ese umbral, conglomeración del cielo y de la tierra, de la luz y la oscuridad. Me fue difícil, pero no me di por vencido.
Soy un guerrero, me dije. Tratando de autoconvencerme.
Por fin, logre entrar y pude vislumbrar a aquella pequeña niña.
Acostada en posición fetal, abrazada a si misma.
¡Dios Mío! ¡Que imagen más tierna y cruel!
De pronto, mi espíritu se inundo, de aquella fragancia volátil que la caracterizaba.
Allí estaba ella, con toda su intensidad, con toda su energía, con todo aquello que sabia. Sin embargo, aun no podía encontrar el punto ínterdimensional de la mente humana. Ese punto, efímero, tras el que corría, ese punto que todos tenemos y que ella, sabe rozar.
Y a veces lastima (y como duele).
Pero, por suerte, tantas otras, bendice.
Es tan intensa, pasionaria e impulsiva, que a veces no sabe las cosas que hace, hasta que Dios no se las muestra. Y ella, a pesar de todo, tiene el tupé de no creerle.
En esa milésima de segundo, que me llevo transcribir todo esto que escribo, ella abrió los ojos.
Me miro.
Me observo.
Me scanneo.
Otra tradicional actitud de ella, que no muchos conocen.
Cuando nuestras miradas, estaban por cruzarse, entonces, los cerro.
Esa típica manía, de seducir, encantar y luego, abandonar. Sin embargo, yo la aceptaba tal cual era. Y eso me preocupaba, un tanto, capaz.
Decidí acostarme a su lado, esperando un abrazo o al menos alguna palabra.

Silencio.

La tierra seguía girando, nunca nos pregunto si necesitábamos otra cosa.
Pero, por suerte, los relojes se percataron y fue entonces cuando el minuto se hizo eterno. Y en la eternidad, todo pierde sentido. Las representaciones cosas, ya no se unen a las representaciones palabras y entonces no hay conciencia. No hay palabra que simbolice algo, no hay lengua, no hay comunicación verbal.
¿Qué bendición más grande podía sucedernos?
Nuestras almas, en el éter, querían abrazarse. Lo sé.
Pero ella, seguía en la misma posición. ¡Que difícil es su mundo!
(¿Qué tesoros escondería? ¿Qué misterios? ¿Qué tragedias?).
Por momentos, sentí compasión. En otros, envidia. No podía evitarlo.
La ansiedad me erizaba las pestañas, la necesidad de sentir su calor sobre mi piel, era tan urgente, que decidí tomar distancia.

Entonces, me pare. Equipo de audio. Cd. “Tosca Tango Orchestra” y play.

Volví a acostarme. Eso fue todo, todo lo que ella necesitaba.
Y por desgracia, yo lo sabia.
Opus 9 se escuchaba, como trasfondo de esta trágica escena, casi mágica.
En aquel momento, el tiempo y el espacio se habían desvanecido. Solo se escucha, una melodía bastante extraña, caer por sus mejillas.
Intente probarlas, con un poco de miedo. Y eran saladas.
A pesar de ello, guardaban el sabor amargo de la despedida.
Ese sabor de la angustia, que se siente en el pecho, y que sale por las manos.
Entonces ocurrió, el momento tan deseado.
Le hable. Tome su rostro y ella paso su nocturno dedo por mis labios.
Yo podía sentir, el latir de su corazón, en todo mi aliento.
Pronuncie, unas palabras, simples palabras, que decían algo así :
- Al respirar exhala la preciosa nostalgia que me envuelve,
un vaho entretejido de perdón y lamentos que te convierte en
reina del reverso del cielo. *
Sus ojos, se iluminaron. Su mano, presiono con firmeza mi cuello y me acerco lentamente hacia ella. Mas tarde, entrelazo, sus piernas, con las mías.
Pero entonces, tenia que pasar.
¡El reloj! El maldito reloj antiguo, comenzó a girar otra vez, y todo era como una película en cámara rápida. Atine a buscar el control remoto, pero ya era tarde.
Cuando abrí los ojos, estaba otra vez, del lado de afuera.
Mirando fijamente su puerta, con imágenes un tanto raras, que no lograba entender, no todavía. Tenia miedo. Un escalofrió intenso recorrió mis entrañas.
Entonces, decidí cerrar esa sagrada puerta, que me llevaría, efectivamente a otro mundo, para el cual yo no estaba aun preparado.
En ese momento, el reloj se detuvo nuevamente, anunciándome la fugaz oportunidad.
Aquella, que no tome por cobarde. Aquellas cosas que uno se niega, por miedo a ser feliz.
Me marche. Lejos y nunca mas volví.
No puedo negar que la extraño tanto, que me gustaría sacarla de mis sueños, para poder abrazarla. Tal vez, pensé para conformarme, que ella era mucho para mí. O quizás, yo era mucho para ella.
Y allí, en ese mismo cuarto, yacía esa niña. Esa mujer de cintura siniestra, de ojos de arco iris, de poeta confusa, de sangre infectada, de hada medieval. Esperando, que tal vez alguien, le dé cuerda a su reloj.
Pero ella sabe, que hace tiempo, escondió sus pilas, debajo de su almohada. Para que nunca nadie, las pueda encontrar.

Nunca nadie.
Encontrar.

…………………………………………………………………………Degradada
……………………………………………………………………Desvalorada
…………………………………………………………………Destilada
……………………………………………………………..Contaminada
……………………………………………………….…Velada
………………………………………………………Escurrida
…………………………………………………..Disminuida.
………………………………………………Rebajada.
…………………………………………Corrompida.
…………………………………. Desvirgada.


N.P.S
10/05/06


* Extracto del poema “Esa es tu pena” de Olga Orozco.

Cuerdas Flojas

Fue entonces cuando lentamente comencé a treparme por aquel puntilloso violín…
Intente deslizarme entre sus cuerdas, sus finas y ásperas cuerdas.
¡Y como dolió! tanto que ya no tiene sentido hablar de eso. De todos modos, creo que tampoco encontraría palabras que describieran tanta angustia, ya no. Me corte, sabia que eso iba a pasar pero la sensación de libertad, de extinguirme dentro de aquel violín, de resbalarme sin destino, me tentaba, me apasionaba, me poseía.
Adentro, la música retumbaba, con un eco casi insoportable. Y yo, tan sola, tan acompañada, tan desvelada como siempre, extrañaba el ruido del silencio…

Y la orquesta, siguió tocando.

Salte, tan alto como si quisiera tomar a Dios de su larga barba. Lo intente, pero era inútil. Estaba, una vez más, atrapada en aquel violín de cuerdas incesantes y elocuentes.
El olor a madera húmeda, me retorcía las pestañas, la vida. Casi sin darme cuenta, note que algo comenzó a desplegarse detrás mío.
Una sombra, tapaba gran parte de aquel instrumento de aire.
Y yo, me sentía más pesada, hasta que al fin comprendí que eran mis alas.
¡Aquellas que tantas veces me han salvado! Aquellas que le han dado a mi vida, libertad, magia y tanto mas…

Y la orquesta, seguía tocando.

Entonces, volé, volé tan alto como nunca antes lo había echo, hiriendo al aire con mis filosas alas. Logre escapar de aquel violín melancólico y estigmatizado, por las manos de aquel hombre mediocre que lo tocaba. Me pose entonces, en el hombro del director de la orquesta y con cuidado me apoye en su cuello, lo suficientemente cerca como para oír lo que el pensaba. Realmente sentí miedo, sentí pánico al escuchar sus pensamientos, sus ideas, sus trucos. En cierta parte me sentí identificada y quizás por ello, huí.
Por un instante pensé que tal vez, mis reacciones no eran tan diferentes a las del resto de los humanos.
En medio de la desesperación, me choque contra un violonchelo y para mi desgracia, caí dentro de él.

Y la orquesta, siguió tocando.

Esta vez, las cuerdas eran más suaves, casi afelpadas. Por miedo a que su dueño me vea, me deslice con cuidado, pero sin esfuerzo hacia adentro.
Y finalmente, caí.
El lugar era mas amplio, la música menos vulgar y más armoniosa. Me sentí cómoda y decidí tomar asiento. En aquel momento, se produjo un silencio, un silencio de esos que ensordecen y molestan, hasta el punto de querer callarse. Esos silencios que hacen que escuchemos a nuestra más pura esencia, esos silencios que nos hacen huir, sin darnos cuenta que no se puede huir de uno mismo.
Pensé que tal vez ¡me habían descubierto! Me producía terror, la idea de pensar en la intemperie de ese abismo, en sus miradas opresoras sobre mis ojos.
Pero no, nada de eso paso.
El director, el siniestro director, dictaba órdenes de una manera tan perversa e inmoral que espantaba. Gritaba y maltrataba a cada pobre músico indefenso, escondiéndose detrás de una sonrisa, casi tan falsa como ellos mismos.

Y la orquesta, ya no toco.

De repente, un sacudon me impulso contra un rincón, de aquel vulnerable y celestial instrumento. Todo se empezó a mover, cada vez más rápido. Me asome, para ver que estaba sucediendo allá afuera. Y si, lo inevitable…el demacrado músico estaba guardando, lo que en este momento era mi casa, en una funda sombría, triste y sucia.
Tenia que salir, sin que me vieran. De lo contrario, ya nadie creería en la magia.
En puntitas de pie, me acerque al borde y en un abrir y cerrar de ojos, me escape.

Y la orquesta, ya no tocaba.

Me acomodo en el borde del saxo, brillante y amargo. Todos aquellos músicos contemplaban el piso, como esperando que algo los salvara. El director de la orquesta, estaba sentado en una silla, mirando el piso también. Pero la diferencia, es que él se agarraba la cabeza con ambas manos y decía cosas, que aun yo no entendía. Que raros son los humanos, pensé por un momento.
¿Por qué no siguen tocando? ¿Por que están tan desconsolados?
Mientras yo formulaba pregunta tras pregunta en mi cabeza, todos se marcharon. Solo quedo el eco de mi silencio, y aun se podía vislumbrar algunos DO haciendo piruetas por el aire, o algunos SI impacientes, correteando por las escaleras.

Y la orquesta, ya no estaba.

No estaba sola como siempre. Había silencio, había notas musicales y una fragancia que me recordaba al olor de los perfumes de la infancia. Se respiraba una brisa densa en el ambiente, un aura resquebrajada. El aire era rígido e inflexible. Sospeche que algo había pasado en aquella sala, algo que yo aun no podía comprender. Tal vez por ignorancia, tal vez por inocencia, tal vez por exceso de lucidez.
El radiante y perfecto piano, blanco y negro, se encontraba a metros de aquel saxo, que era mi hamaca en ese momento. Caminando, llegue a él. Algunas notas me siguieron y también algunos colores. Comencé a caminar por cada tecla.

Negro.
Blanco.
Negro.
Blanco.

Detrás mío, el SOL venia muy eufórico, y detrás de él, el rojo bastante exasperado. Lo suficientemente desquiciado, como para desafinar la hermosa melodía que SOL y yo estábamos creando. Era inevitable que el rojo no estuviera allí, y debo confesar que aunque desentonaba, quedaba bien. Era necesario, ese complemento opuesto, ese polo ineludible.

Y la orquesta, estaba tocando.

Otros amigos se acercaron. La soberbia, la avaricia, la lujuria, la pereza, la envidia, la gula y la ira. Sinceramente no me gustaba como estaba sonando la orquesta, pero decidí no corregirlos. ¿Acaso que derecho tenia yo? Quizás, yo tocaba mucho peor que ellos.
Cuanto más rápido y más alto tocaban, más se alejaban los colores, las notas musicales, mis amigas ¡Mis musas!
Aquella música se asemejaba a un espiral, era densa, aguda e incapaz.
Era tal vez, la banda sonora, de mi soledad.
La fragancia, aquella tan pura y divina, había desaparecido por completo. El aire estaba viscoso, infectado, molesto.
Yo seguía sin entender, por que mis otros amigos no venían, para compensar este desastre.

Y la orquesta, estaba tocando, cada vez peor.

¿Donde estaban el amor, la locura, la sencillez, la amistad, la bondad, la humildad, la magia y todos los demás amigos, que a veces, me acompañaban? Cuando sentí que mis oídos iban a estallar, decidí alejarme. Extendí mis alas una vez más, y volé alto hasta herirme contra el cielo. Entonces, me acosté sobre el andamio de luces, de aquel teatro de sombras. Tome mis rodillas, las abrace con mis indefensos brazos y apoye mi cabeza suavemente sobre ellos. Observe aquella escena, percibiendo cada detalle de esa orquesta desafinada y sin rumbo. Entonces, me puse de pie.
Grite, fuerte muy fuerte pero nadie me escucho.
Baje, y tome un micrófono que aun permanecía encendido.

Y la orquesta, comenzó a tocar más fuerte aun.

Tomando aquel artefacto, que era cuatro veces más grande que yo, grite enfurecida:
- ¿De donde han salido todos ustedes?
Y entonces, la envidia respondió:
- Pues, somos los sentimientos que los músicos han dejado. Somos todo aquello, que esta orquesta siente, sobre todo su director, el gran director de este teatro.
La voz me temblaba. Las manos comenzaron a sudarme y podía sentir como se acrecentaba el latido de mi corazón. Sacando fuerzas, de Dios sabe donde, me atreví a preguntar:
- ¿Y donde están mis otros amigos? ¿Acaso ustedes no le han dado la dirección al amor y a los demás del grupo?
- Claro que no. – Dijo la soberbia, con un tono despectivo - ¡Que ilusa eres pequeña! Simplemente, no le hemos pasado el dato por que aquí no hay lugar para todos. Ellos o nosotros.

Y la banda….siguió tocando.


N.P.S
24/05/06

Rebotando al cielo

Estoy de este lado del cristal, del vidrio y me pregunto ¿Quiénes serán los peces? ¿Ellos o yo?. Estas paredes amarillas y rojas, bastantes delirantes por cierto, comienzan a enloquecerme. Y yo, me pregunto ¿Eran ellas o era la vida?.
Observo en Av. Cabildo, desde esta altura privilegiada, a las personas. Hay de todo, ¡Como no!. Hay gente, hay personajes, algún que otro ser humano, niños, ancianos, adultos.
Y yo siempre tan yo.
Enfrente mío, mis cigarrillos, mi celular, un vaso grande de “pepsi” y una bandeja con unos monstruitos muy simpáticos que no dejan de mirarme. Algunos tienen dos ojos lo que “supuestamente” es normal (¿Quien dijo?). Otros tienen tres ojos, y un par tienen solo uno, a lo mejor están jugando a ser cíclopes. Sin embargo, lo que más me llama la atención siguen siendo las personas, todos esos seres dotados de razón “supuestamente” que caminan por la avenida y por este lugar de comidas rápidas.
Caminan, creo, sin saber a donde van como una coreografía sin fin. Sus caras parecen confundidas, sus ropas holgadas, ajadas. Algunos me miran, intentando comprenderme, aunque no sepan el porque. Miro la bandeja nuevamente, y observo que en la esquina superior izquierda dice “Busca a tus nuevos amigos”.
Yo, me rió.
¿Amigos? ¿Aquellos que se paran en la senda del peatón a esperar que yo cruce en rojo? ¿O aquellos que se encargan de tocarme bocina, casi si darse cuenta, que están en infracción, adelantados de la línea blanca que nos separa? ¿De cuales amigos me esta hablando esta colorida y delirante bandeja?. Cabildo y Olazábal, lugar de encuentro…¿Conmigo misma? Con mis uñas negras y mi pasado sepultado? ¿O con mi ropa de bambula con olor a Mirra?. Creo que el encuentro es con aquella escritora apasionada que logro fusionar a todo el cocktel en un solo trago ¿No? (Que ilusa les pregunto a ustedes subversivos lectores que casi no saben quien soy).
Yo ya no se que nombre ponerle a esto, a esto que tampoco se que es, pero existe.
Y existe por que es real, al menos en mi realidad de espejos rotos y amatistas violetas que dialogan con la luna al amanecer. Me distrae, un micro que dice “La mejor manera de llegar a destino”. Me quedo pensando reflejada en el cristal de esta pecera ilusoria. ¿Destino? ¿Maneras? No hay mejor, ni peor. No hay maneras, pero si hay destino.
¡Si señor! Las palomas, se posan en el semáforo y me miran. Yo creo que intentan decirme algo, pero como de costumbre, no logro descodificar el mensaje divino que ellas me traen. Tal vez, ya sea hora de irme. Sigo esperando tu llamado, que es el mío. Lo se yo, lo sabes vos y lo saben todos.

N.P.S
31/05/06

Memorias enterradas

Yo tenía hijos,
Ellos saltaban sobre mí
¡Y eran felices!
Y yo, era feliz.
No arrastraba mis miserias,
Cual hoja de otoño colonial,
No esperaba más de la gente
Por que tenía hijos,
Y era feliz.
En cada amanecer estaban ellos,
y en cada atardecer estaban conmigo
No había, aun, noches oscuras ni solitarias.
No había cuadernos con renglones, ni plumas con sangre.
Había gente que me quería.
Había gente que me escuchaba.
Y por suerte, no había tanta gente que me necesitara.
Y yo, yo era feliz.
Y ellos ya no saltaban.
Y yo dije, basta.
Y ellos no existían
Al igual que yo
Que soy un invento de mi propia imaginación.
¿Ellos, también lo serán?
¿Y ustedes?.

N.P.S
Marzo 2006

Trazando Insomnios

El trazo de tu perfume
El bolígrafo de mi pintura
Belleza, casi perfecta
De estética, por poco, impecable.

El Arte embriagado de nosotros
Nosotros sobrios de Arte
De crayones descoloridos
De pinceladas de placer
De misterios
Ocultos
Disimulados
Indelebles.


Nosotros, ilimitados errantes
Elocuentes sin reglas, a la hora
De la entrega, entre el sutil boceto
Que separa la vida de la muerte
Quisiera saber, que escondes
Detrás de tus esmerilados ojos.

Más tarde, cuando se devoran nuestros egos
Las miradas queman
Incitan
Arrastran
Craquelan
Tus dedos mágicos, artistas, creadores
Recorren mi silueta, mi cintura
Curva, delirante, fluor!
Tu aliento empapa a este lienzo vivo
Que soy cada vez que te siento.
Tu lengua traza
Sobre mis labios húmedos
El mundo todo
Penetrando en mi pupila
Recortando mi razón.

Pintame con una pestaña
Plastifícame el Alma
Pero no te ahogues
Ni dejes de mirarme
Así, mientras yo, te plasmo en una mirada
Ambos creamos y deshacemos a la vez.

Es el negativo de tus obras quien te habla
Soy yo, la abstracción de los colores
¡La inversión del negro por el blanco!
¿Acaso sabes quien soy?
El efecto delirante
A veces tan claro
Y otras tan oscuro.

Soy yo quien te escribe
Aquella que te conoce desde tus primeros trazos
(Hace ya ocho otoños)
Pero sabe tan poco de tu mayor obra
(Hace ya veinti dos veranos).

Ilumíname…

* El trabajo del artista es
profundizar siempre el misterio *
Francis Bacon


N.P.S
04/06/06

Gente disfrazada de Gente disfrazada de Gente

Para muchos la vida es un carnaval. Sobre todo, para aquellos, que viven ocultándose detrás de sucias mascaras y falsas caretas incapaces de disimular su mediocridad. Este era el caso de Juan Pérez, un hombre tan vulgar y tosco, como cualquiera de ustedes.
Él estaba buscando algo artificial y descarado, como la gente misma. Pero era tan individualista y cerrado, que no podía ver más allá. Aun así, afortunadamente, un día como cualquier otro, Juan busco y encontró.
Juan: Hola. ¿Disfraces de hipócrita, vende?
Vendedora: Están agotados. Son los que más se venden.
Juan: No tendrá, por causalidad ¿Algo que quizás pueda reemplazarlo?
Vendedora: Tengo muchas otras baratijas ordinarias en el deposito. Pero le aseguro, que son tan insignificantes, como el disfraz de hipócrita. ¡O mas aun!
Juan: Quiero verlas de todos modos. (Exclamo con una pedantería ficticia y ególatra)
Vendedora: (con varios disfraces) Estos son los que he encontrado Juan. Son los más pedidos, siempre han existido. Son tan viejos, como la humanidad misma. Mi estrategia, es guardarlos, para así poder vendérselos al mejor postor.
Juan: Que descarado de tu parte. Bien. ¿Me podrías explicar de que se trata este traje gris?.
Vendedora: Este, es el traje de la estupidez y la ignorancia. Mucha gente lo compra, es el más barato. Mucha gente, pero ningún ser humano hasta ahora. Igualmente, supongo que por tus características, tú eres gente. Lo percibo en tu cínica, vacía e insignificante mirada.
Juan: (sorprendido) ¿Gente? ¿Yo?. ¡Simplemente, estoy disimulando serlo!. Creo que he practicado lo suficiente, como para engañarte, mira lo bien que me sale. ¡Siempre soy el mejor, en todo lo que hago!.
Vendedora: Tu egocentrismo y tu narcisismo, han mejorado de una manera increíble. ¿Por que mejor no te pruebas el traje del la rutina, la incapacidad y el descaro? Creo que te vendrá, como anillo al dedo.
Juan: No logra convencerme. Tal vez, lleve el traje más barato y ordinario. Nadie notara eso, mis estrategias son impecables, casi parecen reales. Ya no importa que traje voy a llevar.
Vendedora: Como vos quieras Juan. Teje tu destino, como a vos más te guste. Pero recuerda, que siempre vas a cruzarte con algún ser humano, al que no vas a poder engañar tan fácilmente.
Juan, salio lo bastante satisfecho del local, como para caminar erguido. Las palabras de la vendedora, entraron por su tímpano derecho para fugarse por el izquierdo, tan rápido como se rompe un corazón. Juan camino y camino. Llego hasta la puerta del zoológico, y algo llamo su atención. Eran los caballos y los ponys que se encontraban allí.
Juan: Ya sé, lo tengo, eso es justo lo que necesitaba. (Exclamo con una asquerosa alegría).
Fue entonces, cuando Juan le compro al dueño de estos sabios animales, un ornamento que es parte de ellos. Compro todos los que había. Y lo mas trágico, es que todos, eran pocos.
La gente que por allí pasaba, por obra y magia del destino, comenzó a imitarlo. Por que eso hace la gente, se copia, imita. Todos nacen originales, y mueren copias. Una lastima.
Cuando quise levantarme del cordón, comencé a darme cuenta que todos a mi alrededor llevaban puesto, eso que le habían comprado al dueño de los caballos.
Toda la gente que me rodeaba, tenia puesta esa especie de visera que se le coloca a los caballos para que no miren a los costados.
Sentí un abismo en mi alma…nauseas y una mezcla de certeza, con desesperación.
Decidí, solo por que pasión es misión, fusionarme con la masa intentando escuchar que opinaban de aquella nueva moda, que yo aun no lograba entender (Y creo que nunca lo haré). Todos parecían felices, todos miraban para adelante y solo se ocupaban de ellos mismos. No importaba si la persona de al lado sufría, estaba triste o estaba feliz. Ellos decidieron no ver, y digo que “decidieron” hacerlo por que ellos compraron las vísceras. Nadie se las regalo, pero Juan los tentó y ellos, lo siguieron. Y la gente, como ya dije, fotocopia las conductas de quien tiene al lado.
En medio de ese infierno, me sentí ahogada en un mar de soledad. Comencé a correr, sin rumbo ni destino, como siempre cuando huyo de estos estados. Buscaba en las miradas ajenas, algún ser humano. Pero todos tenían puesta sus vísceras. Y lo mas triste, es darme cuenta, que yo también puedo pedirle a Juan que me venda una y así sanar esta agonía. Pero no me sale, no me nace, no es lo mío. No quiero convertirme por el resto de mis días en eso tan horrible que es la gente.
No tengo ganas de ser como los demás. No es mi papel, ni mi rol, no es mi misión.
Y aunque sufriendo viva, esto soy yo. A pesar de todo, soy más feliz de lo que aparento, porque sé que la vida es un boomerang y por eso, puedo dormir tranquila.
Que Dios les de, el doble de lo que me desean.
Amen.
De ámense.


Palabra utópica, si las hay.
N.P.S
19/06/06

S.E.X.O con fantasmas

Placer en la soledad.
El segundo en que la noche se hace eterna
Y los límites se confunden.
Ya no hay matices, ni colores, solo ellos ocupan mi espacio.
Uñas extraen mi veneno, manos tocan mi cuerpo.
Siento despedazarme, siento hundirse sus cuerpos
En el mío, casi como una fusión perfecta.
Me palpan, me acarician, me penetran,
Son muchas, no llego a distinguir cuantas.
Demasiadas sombras y tan pocas almas!
En la sucursal del placer y la tentación, no hay luz.
Solo ecos abismales como fantasmas.
En este cuarto no hay gravedad, solo inercia.
Mujeres frotan su piel contra la mía
Produciendo sensaciones y placeres ilimitados.
Sus labios rozan los míos. Mis labios buscan los de ellas.
Todo es tan etéreo e incorpóreo
A lo mejor, estos seres, no son humanos.
A pesar de ello, si tienen sexo. Tal vez.
Los hombres me rozan, me inyectan, me traspasan.
Me ordenan, sin dejar de obedecerme.
Y tantas manos, tantas bocas, tantos pelos,
Tantas texturas y sabores.
Los poros se llenan de sudor y se mezclan los alientos.
Las lenguas juegan a enredarse, pero nadie las desenreda después.
(Parece que se quedaran envueltas en mi corazón).
Besan, lamen, empapan, seducen, perforan, explotan.
Estallan ellos, ellas y por supuesto, yo
Sucesiva o simultáneamente, depende.
Ellos me tientan, ellas me insinúan
Como Ángeles ascendentes del infierno mismo.
Proponen e incitan a pecar, sin límites, ni tiempo
Pareciera que estos seres, no tienen moral o ética alguna.
Sin apartar la vista de mí, siguen creando sobre mi cuerpo
(Y yo casi inmóvil, soy un lienzo vivo, embebido de sexo, de libido, de ARTE).
El fuego, la pasión, la seducción, todo se fusiona entre las sabanas
Las sonrisas cómplices, las bocas sedientas, las manos transpiradas.
Y las miradas que parecen quemar tanto, que hielan la sangre.
El macho y la hembra, el encaje perfecto, el complemento divino.
El macho y el macho, la represión innata, el reproche eterno.
La hembra y la hembra, la sensualidad perfecta, sin tabú alguno.
Los machos y las hembras.
Uno solo.
Dos solos.
Tres. Cuatro. Cinco, ya no tan solos.
A veces puedo descubrir sus caras en la penumbra
Pero prefiero cerrar los ojos, para no asustarme.
No hay límites en la naturaleza.
El hombre es un animal instintivo.
(Nadie escapa a la ley).

N.P.S
22/07/06

El humo de la noche

Escribir. Tengo ganas de escribir, me anunció a las 3 Am. el reloj.
Justo a la hora, de mi canción preferida actualmente. Esa canción de Sui Generis que me eriza las pestañas y me obliga a presionar play, una y otra vez casi compulsivamente.
Rumbo a la cocina, me asalto la idea de encender un cigarrillo.
Fume. Y luego, el infaltable té patagónico de frutos del bosque.
Tome una taza, y la coloque adentro de ese extraño electrodoméstico, llamado microondas. En menos de dos minutos tenia entre mis manos, la taza hirviendo.
¿Magia?, pensé. No, ciencia, quizás.
Me senté sobre la mesada y observe la noche. La noche mezclada con el humo del agua, ya un poco más fría.
Tanta luces, tantas casas y ya casi ningún auto en General Paz.
Me acorde de cuando era pequeña. Yo solía pensar, que en algún momento de la noche, toda la gente estaba durmiendo. El silencio de la oscuridad, me hacia creer que nadie estaba despierto ya. Para ese entonces, yo no tenia aun mucha noción de que había gente que vivía en la calle y que no podían conciliar el sueño, a causa del tajante frió.
No sabia que había personas que trabajaba de noche, como las prostitutas, los guardias de seguridad y demás oficios.
Quizás era inocente, o un tanto ciega, pero el correr de las noches me abrió los ojos.
Y comprendí. ¡Tantas cosas y tantas otras!.
Y ahora miro Buenos Aires desde acá arriba y me doy cuenta, que es tan solo un grano de arena en un desierto infinito. Pienso que en otras partes de este mismo planeta, es de día y la gente, esta almorzando o esta chapoteando en el Mar con 40º de temperatura.
Y acá, es de noche y hace un frió que da miedo enfrentar.
Que relativo es todo, me digo. Todo es relativo, nada es absoluto, me responde una de mis voces (valla uno a saber cual).
Después busco la luna, pensando que quizás ella con sus ojos me acaricie la mejilla.
Pero no la encuentro. Entonces, me digo, tengo que escribir.
Con el té, aun caliente, camino en la oscuridad hasta este cuarto y me siento.
Miro al infinito e intento redactar con tipeos elocuentes, un poco lo que percibo, lo que veo, lo que imagino.
El humo de la noche, es extraño. Pero es mágico, sin duda.
Sé que soy un animal nocturno, siempre ame la noche en todos sus matices. Es tan envolvente, serena y trágica…
La noche y yo, mi compañera, mi testigo.
Ya termino y sé exactamente hacia donde voy a ir, a pesar de no haberlo echo todavía.
Caminare unos pasos hasta mi cuarto y abriré la puerta.
La puerta de mi mundo, de mí guarida, de mi mayor obra de Arte.
Mi habitación, mi espacio, mi lugar de catarsis y purpurina.
Supongo que esta noche, además de este riquísimo té que aun no pude disgustar, me acompañara Alfonsina, Alejandra y tal vez, Jesús.
Me despido hasta otra noche.
No deje de sintonizarme.
Por que a pesar de todo, y de todos, yo siempre estoy sintonizada.
Lo sé. Y sé que ustedes, también lo saben.

N.P.S
04/08/06

Volubilidad eterica

Si hoy, aun estoy de pie, es simplemente por la frase que acompaña el vaivén de mi cintura. Talita cumi, me recuerda que esto también pasara y que tengo que ser fuerte para mantenerme de pie.

Noción de tiempo y espacio. Ingrávida, atemporal, así me siento.
Definitivamente soy una criatura exótica.
No se bien donde estoy parada, si es que lo estoy.
Confundo la realidad con la ficción y este estado de terapia intensiva logra desesperarme más de lo que hubiera previsto.
A esta hora ya casi no puedo parpadear, por que mis pupilas están resquebrajadas.
Pareciera que un terremoto arraso mi cabeza, y el mas mínimo movimiento me hace quejar del dolor. Y ese quejido es mudo, tan mudo, que ya ni yo puedo escucharlo.
Son los gritos de ella lo que me ensordece y me anula.
La histeria y la locura que nos caracteriza a ambas, parece mágicamente heredada.
La consanguinidad y mi antiguo hogar en su vientre.
Siempre que me estoy duchando, escucho que suena el teléfono.
También escucho, que mi mamá llora. Después me doy cuenta, que fueron solo alucinaciones.
¿Será el llamado de su mente? Le pregunto, retóricamente, a las gotas que caen sobre mí.
Me poso frente al espejo, con una sonrisa de cartón, pero mis ojos no pueden mentirle a nadie, mucho menos a mí. Estoy tan triste, que siento que si me toca el viento me voy a desintegrar, por eso prefiero cerrar la ventana y no cantar con la Luna esta noche.
Me pesan los parpados, me duelen los labios, casi tanto como me duele el alma.
Y esa abismal sensación de caída libre, me oprime el pecho y me exprime las venas.
De todas maneras, yo sé que puedo levantarme por que aun creo en mí.
Creo en mi fuerza, creo en mi energía, creo en mi conexión y creo en la gente.
Comprendo dolorosamente quizás, que todo lo que forma parte de mi vida lo elegí yo de una manera u otra. Tal vez, en otro estado de conciencia pero al fin, yo.
Es difícil…es difícil caminar por el pasillo cuando esta oscuro y cuando alguien que amas más que a tu propia vida, ya no te comprende. Cada paso que doy, hace que me enrede más. Tal vez, si me quedara parada, todo seria más fácil. Pero odio la inmovilidad, me huele a muerte y yo amo la vida, no puedo estar quieta.
Cuando te juzgan injustamente, cuando la libertad no es un derecho, cuando tus tiempos y proyectos son inútiles para esa persona, es difícil.
Pero hay que seguir caminando. A veces hay escaleras, obstáculos y problemas.
Otras veces, cuando me canso mucho de caminar, tomo el ascensor.
Complicado, por que este mismo puede llevarme a la terraza y acercarme allá arriba.
O bien, como todos sabemos, puede llevarme al subsuelo. A ese subsuelo tan oscuro y frió donde pase años acurrucada entre sombras y silencio.
¡Y ahora, recién ahora me doy cuenta que la ascensorista soy yo!.
Y también descubrí que ascensor, se refiere al ascenso.
Lo cual, me denota, que pase lo que pase siempre estoy en ascenso, aunque sienta el fuego bajo mis pies.


N.P.S
08/08/06

Colores en tus pupilas

Antes y después.
Me pregunto para que, si total el tiempo no existe.
Todo se fusiona, todos volvemos a encontrarnos.
Parece que el mundo cada día es más pequeño.
Recuerdo aun, que en algún “tiempo” solía ver únicamente el color negro.
La oscuridad y la sombra lo eran todo.
Sin embargo, los años pasaron y me enseñaron que también existían matices.
Matices grises, algunos más claros, otros más oscuros.
Simplemente tonos, un tanto monótonos, que no desvariaban demasiado.
Pero en realidad, en lo más profundo de mi esencia, siempre tuve presente
Que había millones de colores por descubrir.
Colores opacos, brillantes, colores ¡Infinitos colores!

No hace mucho comencé a conocer algunos.
Y no podría a esta altura poner en palabra, la cantidad de matices que encontré
Por todas partes y en cada partícula viva de este planeta, y de otros también.

Pero hoy, hoy me desperté y sentí el sol brillar dentro mío.
Abrí mis ojos con una sensación, bastante particular que no sentía hacia demasiado tiempo quizás.
Cuando me levante y me acerque a la ventana, note que estaba nublado.
El sol no había salido. Y no saldría en todo el día.
Entonces comprendí
Que ese brillo que abrigaba mi corazón
Era el brillo de tus ojos.
De tus ojos, en el recuerdo de mis pupilas.
De tus ojos color miel, profundos y mágicos.
De tus ojos preocupados, dudosos y a veces, tristes.

¿Cuántos colores más me quedaran por develar?

N.P.S
13/08/06

.Caminando.

.Caminando.

Caminaba, yo, marcha atrás.
Me choque con alguien, que también venia caminando marcha atrás.
El choque era parte del plan divino.
Espalda con espalda.
Ambos giramos lentamente.
Con esa sensación de miedo, que sentimos al enfrentar lo desconocido.
Lo mire.
Me miro.
Nuestras pupilas se fusionaron.
Y le dije:
- ¿Llegaste? –
- Ya me fui – Me respondió.
- ¿Puedo ir con vos? – Le pregunté.


Y nuestras sombras se licuaron en el infinito.
Y nuestra luz se hizo Sol en el más acá.

N.P.S
Fecha incierta
2006